Plutón en Acuario y el llamado a la libertad radical
Reflexiones sobre la visita de Faye a la Escuela Transmission.
Cuando Faye llegó a The Transmission School, trajo consigo una nueva perspectiva de la astrología, no como un sistema de predicción, sino como un lenguaje para el despertar. Nos invitó a redescubrir el fluir del mundo, a observar cómo cada planeta se mueve a su propio ritmo y cómo, a través de ese movimiento, remueve algo en nuestro interior.
Nos recordó que cuanto más nos sintonizamos con la energía planetaria y la ofrecemos al mundo con consciencia, más bondad puede surgir, tanto en nuestro interior como a nuestro alrededor. Por supuesto, eso también implica nuestro propio trabajo personal: mantenernos despiertos, sentir y actuar con consciencia.
Una de las reflexiones más interesantes que planteó Faye giró en torno a la tecnología y la autonomía. En una era de ruido constante, preguntó: ¿qué significaría recuperar nuestra propia tecnología, incluso pasar de un teléfono inteligente a un teléfono básico, para poder volver a una conexión más directa con nuestra inteligencia interior?
El actual tránsito de Plutón por Acuario es una llamada de atención. Nos invita a reflexionar sobre cómo usamos el poder y cómo se ejerce sobre nosotros. Revela la polaridad del mundo, el sesgo inherente a cada supuesta "verdad", y nos desafía a volver a la emoción, a la intuición, a la autoridad del corazón.
Lugares como The Transmission School existen precisamente por esta razón: para ayudarnos a integrar la comprensión cósmica en la vida cotidiana, para vivir la espiritualidad no como una vía de escape, sino como una práctica encarnada.
Porque si bien la inteligencia artificial es densa y estructurada, la inteligencia del corazón no lo es. Es viva, relacional y libre.
Esta energía acuariana nos invita a cultivar nuevas realidades fuera del sistema, a encontrar nuestra verdad radical y vivirla con valentía. Con tres planetas entrando en Aries, el llamado es claro: es hora de actuar. De asumir la responsabilidad de aquello de lo que somos conscientes, de lo que nos conmueve, nos frustra o nos despierta.
Este no es momento de esperar a que el mundo cambie. Es momento de que cada uno de nosotros encarne el cambio en nuestra forma de vivir, conectar y crear.